lunes, 4 de enero de 2016

Consumo eléctrico en España en 2015. Datos y perspectivas para el 2016. Aumentara el Ciclo Combinado a costa del carbón, las renovables se mantendrán o reducirán y la nuclear reafirmara su carácter de fuente de respaldo o garantía al suministro.


Se acaba de publicar el avance de la producción y consumo eléctrico en España en 2015. Y a la espera de la Memoria anual que publique Red Eléctrica Española podemos ir sacando algunas conclusiones del comportamiento en 2015 y proyecciones para 2016.

Por primera vez en 2015 la demanda peninsular de energía eléctrica creció un 1,8% con respecto al 2014, hasta alcanzar los 248.000 gigavatios hora (GWh), primer valor positivo de los últimos cinco años.

Las fuentes de generación por su importancia han sido la nuclear  con un 21,9%, el carbón 20,3%, la eólica 19%, la hidráulica 11%, la cogeneración y otros 10,6%, el ciclo combinado 10,1%, la solar 5,1% y la térmica renovable 2%.

De ello resulta  que en el 2015 ha caído  la generación hidráulica, un 28,2% y  descendió la eólica  un 5,3% respecto a 2014.

Respecto a la hidráulica hay que hacer énfasis en que en el 2014 se produjeron 32.408 GWh,   un 40% más de energía hidroeléctrica de los que era la media de los últimos 5 años, 27.740 GWh, mientras en 2012, el peor de la serie, se produjeron 12.722 GWh, un 54% menos que la media anual. El 2015 puede explicar este dato a la baja por las menores precipitaciones y por ello la menor capacidad embalsada.

Dado que las precipitaciones no muestran síntomas de recuperarse de una manera significativa el 2016 podría estar cerca de los niveles mínimos alcanzados en 2012 lo que supondría rebajar un 25% más la generación hidráulica respecto a 2015.

Pese a ello la energía eléctrica de fuentes renovables ha supuesto el 37,4% lo que supone una reducción de su contribución de un 5,3% respecto a 2014 por las menores precipitaciones de lluvia y el menor régimen de vientos en 2015.

Por otro lado los datos ponen de relieve la importancia que sigue manteniendo la generación por carbón, un 20,3%, que la situó como la segunda fuente de generación solo por detrás de la nuclear.

Esta preponderancia está en vías de reducción, tanto por la obsolescencia de sus instalaciones como por los compromisos de reducción de emisiones de Co2 alcanzados en la pasada Cumbre del Clima de París.

Fruto de lo anterior cabe aventurar las siguientes Proyecciones para 2016

1.- El Carbón será sustituido por el Ciclo Combinado y en menor medida por las renovables.

La reducción del consumo de carbón  vendrá motivada por las fuertes reducciones a las emisiones de Co2 asumidas en los compromisos por el Clima de la Cumbre de París, la eliminación de las subvenciones a la producción de carbón nacional unido a  la eliminación de las “primas” o cuotas a las eléctricas para su quema.

Lo lógico, que no siempre se impone, sería la sustitución del carbón por el Ciclo Combinado (gas natural) del que solo usamos  el 10,8% del total de su capacidad potencial instalada (25.348 GWh de 204.259 GWh) con lo que llegaríamos a usar un 30% de la capacidad instalada de Ciclo Combinado sin necesidad de nuevas inversiones ni mayor coste para eléctricas y consumidor.

Aparte de ello reduciríamos la huella de CO2 por la mayor eficiencia del Ciclo Combinado frente al carbón y emplearíamos parte de  la sobre capacidad de regasificación instalada en la Península Ibérica pues 8 de las 12 plantas existentes en  Europa están entre España y Portugal.

2.- Se reducirá, como mucho se  mantendrá, la contribución absoluta y proporcional de las energías renovables

Y ello porque si en el 2015 la reducción de producción hidroeléctrica respecto al 2014 ha sido de un 28,2% por las menores precipitaciones y volumen embalsado, el 2016 lleva la misma inercia de bajas o moderadas precipitaciones con la correspondiente reducción del volumen de los embalses que no podrán reducirse más allá de lo que permita el abastecimiento de las poblaciones y el mantenimiento del caudal ecológico mínimo de nuestros ríos lo que mermara la producción eléctrica.

Viendo que la  contribución proporcional a la generación de la hidráulica  supone la mitad que la eólica y el doble que la solar, los incrementos de una u otra en el 2016 solo vendrán a compensar la reducción de la hidráulica y en su caso permitirán mantener el porcentaje del 37,4% que se alcanzó en 2015 de energía renovable.

3.- Se revalorizara la importancia de la energía nuclear como fuente de generación de respaldo o garantía al suministro sin aumentar su producción.

Visto que la energía hidráulica, un 11% de la generada, no puede asumir el carácter de energía de respaldo al depender directamente de las precipitaciones y reservas de los pantanos y no poder en tan escaso margen de tiempo poner en funcionamiento nuevas instalaciones de eólica o fotovoltaica en un volumen significativo, la nuclear revalorizara su papel como fuente de respaldo aunque no pondrá aumentar su contribución absoluta al sistema, que está en el 98,5% de su potencial a no ser que se de autorización de puesta en marcha a Garoña (Burgos) lo que es poco probable vistas las objeciones y condiciones impuestas por la Confederación Hidrográfica del Ebro

 

 

 

 

 
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