jueves, 17 de diciembre de 2015

Ciudadanos cae en su propia trampa. No se puede ser ni chicha ni limoná


Cada vez es más evidente que a Albert Rivera la campaña le va a venir larga y al final va a cosechar peor resultado que el que le auguraban al inicio de la campaña las encuestas electorales. Y lo peor de todo por errores propios, no inducidos, que es donde los grandes campeones pierden los torneos.

No diré que lo sienta ni lo contrario, Ciudadanos tiene propuestas interesantes y algunas “sombras” la peor de ellas que nunca ha gobernado ni un ayuntamiento y va mucho del “predicar a dar trigo”.

La trampa en que ha caído es en no decantarse ni por el PP ni por el PSOE a la hora de pactos postelectorales. Y lo tenía fácil.

Podía haber dicho “apoyare a la lista más votada si sumando con Ciudadanos da mayoría de gobierno”. Y me dirán, “eso es decantarse por el PP” pues no porque ante esa crítica del PSOE, y puede que cínicamente hasta de Podemos, podría argumentar que eso significaba que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias daban ya por perdidas las elecciones y solo aspiraban a un pacto de perdedores cosa que ningún candidato reconocerá en campaña .

Además podía apuntalar su argumento señalando su pacto por la gobernabilidad y estabilidad para afianzar la salida de la crisis y la creación de empleo. Si unimos esto a un mensaje que en todo caso ellos “salían a ganar” y que exigirían igual pronunciamiento y comportamiento en el caso de ser Ciudadanos la lista más votada hubieran salido sin más apuro de la disyuntiva que le someten sus mismos votantes potenciales que en un 50% se declaran partidarios de pactar con el PP y en un 30% de hacerlo con el PSOE.

Por esos digo que con la última manifestación de Albert Rivera  de “no pactar con el PP” le ha dado la contestación hecha a Rajoy que solo ha tenido que rematar “entonces pactara con Pablo Iglesias”.

Error de novato, puesto que ante la posibilidad de pactar un tripartito de perdedores el votante que abandono al PP preferirá votar a este o abstenerse antes que propiciar un pacto “diabólico” y el que era proclive al PSOE vera en su negativa a pronunciarse un entreguismo oculto con lo que por derecha e izquierda se desangrara y terminara el cuarto en la noche del 20D.

Y si va de pronósticos ahí va el mío, el PP gana con 155 a 165 escaños, seguido de PSOE, Podemos y Ciudadanos que sacara entre 20 a 30 escaños. Yo me mojo ¿y tú?
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