miércoles, 23 de septiembre de 2015

España en la encrucijada digital, entre ser líder mundial o uno del montón.


Recientemente Telefónica ha anunciado que llevará la fibra óptica al 97 % de los hogares españoles  y extenderá su cobertura 4G a toda España en 2020, “condicionado a contar con una regulación que incentive la inversión en redes”.

Y en ese matiz nos  jugamos el futuro digital de España.

Y en ello tiene mucho que decir el Ministro de Industria y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC)

Y es que hasta que la CNMC anuncio en Diciembre de 2014 que trabajaba en la regulación del acceso a la fibra por todos los operadores , Telefónica tenía anunciados esas 20 millones de unidades inmobiliarias pasadas a  la fibra para  2017.

La fuerte inversión por Telefónica -y la ausencia de una alternativa vía regulación-, habían obligado a Vodafone y Orange a invertir masivamente en redes fijas, primero desplegando sus propias redes y luego comprando las otras redes que ya existían, Ono y Jazztel.

Ese círculo virtuoso de inversión y contra-inversión, tenía el potencial para convertir a España, por una vez, en uno de los países más avanzados del mundo en un área que es el sistema nervioso de la economía moderna, colocándonos como un país más competitivo y más atractivo para la inversión. Porque además, el papel tractor que ha jugado Telefónica en el fijo lo está jugando Vodafone en el móvil 4G.

Ahora ese círculo virtuoso para las redes fijas está en peligro de romperse si Telefónica decide no continuar con sus ambiciosos planes de inversión debido a la regulación. Aunque es obvio que los tres operadores lo estaban haciendo en defensa de sus  intereses entre los tres nos iban a "regalar" a los españoles una infraestructura vital y de un alto coste.

Frente a ello Italia anuncia a bombo y platillo  un plan de inversión plurianual de 12.000 millones de euros, de los que 7.000 millones los tendrá que poner el Estado, para acelerar el despliegue de esas redes vitales. 7.000 millones que los españoles no estamos poniendo del dinero de nuestros impuestos porque los están poniendo los accionistas de los tres grandes operadores.

Ahí estriba la importancia de acertar en la regulación del acceso a la fibra en España pues si no se estropea la cosa nos ahorraríamos esos 7.000 millones que no nos sobran.

Y todo por eso tan practico del funcionamiento del mercado y la libre competencia entre  3 de los 4 grandes operadores europeos buscando su propio y legitimo interés.  

 
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