martes, 23 de junio de 2015

El empeño de hacer realidad la utopía suele llevar al mayor de los desastres. Como eliminar los desahucios acabaría con el mercado de alquiler y encarecería los préstamos a la adquisición de viviendas



Hay ideas que suenan bien y más en tiempo de crisis y si además nos la venden por televisión.

Una de ellas, Stop desahucios, le ha servido  a la actual alcaldesa de Barcelona como plataforma mediática hacia la notoriedad y proyección pública.

Pues bien trataremos de sintetizar porque eliminar los desahucios por falta de pago de alquileres o cuotas de préstamo tendría mayores desventajas que mantenerlos.

Si eliminamos la capacidad de desahuciar a los inquilinos de casas alquiladas por falta de pago, el inquilino no se verá presionado para pagar la renta en la seguridad de que va a poder disfrutar del piso que habita sin necesidad de pagar por ello.

Frente a esta posición el propietario dejara de ingresar su renta mientras tendrá que seguir pagando 

·         las cuotas del préstamo hipotecario por el que adquirió su vivienda
·         los impuestos, IBI e IRPF, por tener esa vivienda en propiedad
·         los gastos de luz, agua, gas etc. que estén su nombre
·         los gastos de mantenimiento y conservación del piso

Ante ello seguro que su decisión futura sobre dicho piso será una de las siguientes

·         vender cuanto antes el piso
·         si no lo vende, no volver a alquilarlo con lo que reducirá la oferta de pisos en alquiler lo que elevara el precio de los que queden en el mercado con lo que de nuevo saldrán perjudicadas las personas con menores ingresos.

Eso por el lado del alquiler, por el de la venta si eliminamos la capacidad de desahuciar a quien no paga las cuotas de su préstamo hipotecario los bancos

·         Endurecerán los requisitos para acceder a préstamos hipotecarios pidiendo mayores ingresos por nomina
·         Exigirán avales de la pareja, familiares, etc. que aseguren el pago  
·         Exigirán la contratación de más y más caros productos para cobrarse por otro lado en caso de impago como son toda clase de seguros (de vida, por impago, por desempleo, etc.)

·     O directamente dejaran de dar préstamos hipotecarios con lo que de nuevo se perjudica más a las personas de menores ingresos, supuestamente aquellos a los que se quería beneficiar.

Todo ello por querer culpabilizar a terceros, los “propietarios de viviendas” y los bancos, de una situación a la que son ajenos como es la insolvencia o dificultad coyuntural para afrontar pagos.
Para paliar, porque evitar no se pueden, lo que hace falta es un servicio público de vivienda que este bien gestionado por la Administración, pero claro para eso hace falta gestión, trabajo y asumir responsabilidades frente al ciudadano y es más cómodo echarle la culpa “al otro”.

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