domingo, 13 de mayo de 2018

Paguémosle con nuestra indiferencia


Puigdemont, Rufian, y el resto de saltimbanquis separatistas no son nada sin la atención que les prestamos el resto de los 46 millones de españoles y cuanto antes nos demos cuenta de ello más próxima estará su derrota que no es otra que el olvido.

Estos y otros separatistas, que antes fueron anti nucleares, anti OTAN, anti desahucios y siempre aprovechados dispuestos a vivir a costa del presupuesto público por no dar un palo al agua no son nada si no respondemos a sus provocaciones.

Carentes de los redaños suficientes para sacrificar su patrimonio-no hay más que ver con que prisa han transferido sus bienes a familiares y terceros ante la llamada de la Justicia-, mucho menos están dispuestos a arriesgar su integridad, y mucho menos su vida, por unos ideales  que si llega un momento a no darles para vivir del presupuesto público, cambiaran de inmediato como muy bien explico el genial cómico Groucho Marx cuando dijo aquello “tengo principios, pero sino le gustan tengo otros”.

Con nuestros bien intencionados “No me gusta” o respuestas airadas en las redes sociales a sus insultantes o ignorantes comentarios construyen ellos la torre de su notoriedad y popularidad. ¿O acaso conocía usted de algo al inane senador Carlos Mulet de Compromis, marca de Podemos en Valencia, antes de soltar la burrada de que Don Pelayo era franquista 1.100 años antes de que los padres de Francisco Franco siquiera tuvieran en la cabeza traer a este al mundo?

Y sin embargo a partir de este hecho, perfectamente prescindible, merecedor únicamente de la indiferencia ante quien revela carecer de una mínima formación histórica y un pensamiento mínimamente inteligente, este Sr. mostrará satisfecho ante sus cuates y votantes la rabia y contestación generada. ¿Acaso no merecían mejor causa los esfuerzos y razonamientos del escritor Pérez Reverte y otros muchos cuando a este podemita,  las razones, los hechos le traen al fresco?

Pues bien, de la atención que nos merecen en redes sociales, noticias de prensa y radio estos personajes, los mismos medios de comunicación retroalimentan el fenómeno generando y buscando noticias sobre o de los mismos, que superan en mucho su trascendencia para el interés común de los españoles.

Por todo ello y visto el último esperpento separatista que se presenta a presidente de la generalidad catalana he llegado a la conclusión que lo mejor que puedo hacer por mi salud mental, por la del resto de los españoles y para que nuestros gobernantes reconduzcan su trabajo al bien común es pasar de los rebuznos con que a diario nos obsequian personajes como Rufian, Rahola, y ahora ese nuevo fichaje, Quim Torra, que nos ha regalado el jefe de este circo, el prófugo Puigdemont.

Ya verán como si todos siguiéramos esta conducta pronto los veríamos enarbolando en una plaza cualquiera de Madrid  la pancarta “Cataluña también existe” con bastante menos éxito mediático del que merecen las justas reivindicaciones de sus vecinos de Teruel.

Madrigal de las Altas Torres no puede esperar 55 años para declararse Conjunto Histórico


En el periódico El Mundo de hoy el articulista Arcadi Espada publica artículo que es una metáfora sobre la desidia administrativa, la abulia oficial y el olvido sobre nuestra historia, patrimonio artístico, ejemplificándolo en el caso de la localidad de Madrigal de las Altas Torres, provincia de Ávila, cuya petición de declaración como Conjunto Histórico viene desde 1963 sin que se haya hecho nada.

Esta localidad que se encuentra en el cruce de las carreteras comarcales CL 610 (Peñaranda de Bracamonte-Medina del Campo) y CL 605 (Cantalapiedra-Arévalo) y no posee comunicación ferroviaria, aparte de ser la cuna de Isabel la Católica, en su casco urbano reúne no menos de cuatro edificios declarados Bien de Interés Cultural y un Monumento Histórico Artístico.

Sé que el artículo de este Sr. Moverá conciencias, pero como soy de los que me cuesta no hacer nada he abierto una petición en Change.org por si os animáis a firmarla, solo es un click. Gracias.


Y para los que queráis conocer un poco más esta localidad aquí podéis consultar

 

miércoles, 2 de mayo de 2018

Jaime Mayor Oreja, el vencedor de ETA


Tal vez a algún desmemoriado, o demasiado joven para tener el recuerdo vivo de aquella época sangrienta que conocemos como los “años de plomo” vera mucho atrevimiento en esta afirmación, pero a poco que se refresquen los hechos coincidirá en la justicia que encierra.

Como ministro del Interior desde el primer gobierno de José María Aznar le toco tomar decisiones muy duras que se revelaron tremendamente aceradas.

Lo primero que hizo fue desautorizar los contactos con ETA que mantenía el anterior gobierno socialista a través del mediador Adolfo Pérez Esquivel, con lo que mandaba un mensaje claro a los criminales de que perdieran cualquier esperanza de obtener réditos políticos por su actividad asesina.

Lo segundo fue negarse a los atajos o guerra sucia y entregar todos los medios personales, materiales y apoyo político a la acción de Guardia Civil y Policía Nacional, reafirmando su moral de victoria y la legitimidad de su acción en la persecución del crimen.

Y por último y no menos importante, rescato el valor y dignidad de las víctimas de los asesinos etarras, reivindicándolas como personas y por su labor de sostén moral de  una sociedad que luchaba contra los que pretendían imponer sus ideas con la exclusiva fuerza de las armas amordazando las libertades más esenciales de los españoles.

A resultas de ello no tardaron en llegar los éxitos aún acompañados de dolorosas perdidas. La liberación de Ortega Lara tras 532 días de secuestro fue un revulsivo y un rearme moral de los españoles que los asesinos etarras quisieron quebrar con el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco.

Sin embargo, los asesinos etarras cosecharon lo contrario de lo que pretendían pues los españoles perdieron el miedo, la rabia inundo sus corazones ante tamaño desprecio a la vida humana y de ello surgió un rechazo unánime a ETA y sus cómplices que permanece hasta hoy.

El resto, la persecución y acoso del aparato de financiación y propaganda, la desaparición de la kale borroka en las calles de las provincias vascas y por fin la “tregua trampa” de los etarras no fueron sino consecuencia del agotamiento de los asesinos a resultas de las sucesivas capturas de sus cúpulas, la desaparición del santuario francés, fueron consecuencia de que los sucesivos ministros del Interior del PP continuaron lo que él puso en marcha.

No acertara aquel que crea que poner a Jaime Mayor Oreja en cabeza suponga relegar o minusvalorar el sacrificio de la Guardia Civil, la Policía Nacional, los ertzainas, políticos socialistas, populares y ciudadanos que sufrieron directa y sangrientamente la acción de los asesinos etarras. Lo que pasa es que fuerzas de seguridad y ciudadanos veníamos sufriendo a los asesinos desde hace más de cuarenta años y en esos años nadie como él desde el Ministerio del Interior supo poner las bases de la derrota de ETA.

Los instrumentos, la dignidad, la memoria, la legalidad y la acción constante sin desaliento por los tropezones momentáneos estaban a disposición de quien quisiera usarlos y sin embargo hasta que Jaime Mayor Oreja los tomo como bandera de su acción política la victoria no estuvo cerca.

Por ello mi reconocimiento, memoria y agradecimiento por su labor y la de los casi mil asesinados por ETA, los guardias, policías, políticos y españoles que entregaron su vida y su esfuerzo para acabar con estos asesinos.

jueves, 26 de abril de 2018

La ley de la horca


En este tiempo que nos ha tocado vivir si por algo se caracteriza es por la prevalencia de la emoción sobre la razón. Signo de ello son doctrinas como la “educación emocional” y  la relevancia que ha adquirido eso del coaching que no es otra cosa que hacernos creer que ¡si se puede! aunque la ley de la gravedad y los sentidos nos demuestren que no y que además es imposible.

Pues bien, este tiempo en el que se suspira por una eterna adolescencia física e intelectual, con una negación al envejecimiento y a madurar, uno de sus símbolos es la rapidez, la inmediatez de los juicios, su amplia generalización a través de las redes sociales que lleva a dictar la “verdad única” contra la que cualquier argumentación es negacionismo cuando no puro fascismo.

Todo esto viene a cuento de las reacciones ante dos procedimientos judiciales, que coincidentemente tienen lugar por acontecimientos sucedidos en la Comunidad Foral de Navarra.

Y sí, me refiero al abuso sexual sobre una chica por cinco indeseables y el apaleamiento de dos mandos de la guardia civil y sus mujeres por una turba de abertzales que tienen más similitudes de las que pudiera parecer.

En ambos casos ha habido mucha repercusión social, televisiva, en las redes sociales y en torno a los dos casos ha habido movilizaciones y manifestaciones callejeras en las que ha tenido presencia destacada el abertzale Ayuntamiento de Pamplona.

Curiosamente en unas a favor de la víctima y en las otras a favor de los agresores, teniendo muy serias sospechas de que algunos de los navarros acudieron tanto a una como a otra, lo que como poco daría para un curioso estudio psicológico sobre la escala de valores de los aludidos.

En uno de los casos ya ha habido sentencia que ha descartado la existencia de agresión, al no concurrir violencia.  Y a resulta de ello ya se han oído exabruptos como “esta justicia es una mierda” ó “hay jueces que no merecen serlo” por el hecho de que consideran que la sola prevalencia de cinco contra uno- ante lo que en mi infancia decíamos aquello de “mierda para cada uno”- es suficiente muestra de violencia o intimidación insuperable.

Lo curioso es, que coincidiendo yo con ellos en que la prevalencia del número es un elemento claramente intimidatorio, sin embargo, a esas turbas vociferantes no se les caiga la cara de vergüenza por la contradicción en que incurren cuando niegan tal carácter de violencia al pateamiento, apaleamiento por una turba de veinte o más indeseables a dos varones y dos mujeres indefensos, con lo cual se reafirma aquello de que “nada es verdad ni mentira sino del color del cristal a través del que se mira” y el que en las reacciones de la masa hay más de estómago y emoción que de cabeza y razón.

Y como eso es así, sigo prefiriendo mil veces la Justicia impartida por jueces y magistrados que podrán ser corregidos por las sucesivas instancias de la Audiencia o Tribunal Supremo que en sus deliberaciones habrán tenido en su mano todos los hechos probados y la ley aplicable al caso antes que la de la turba irreflexiva y  manipulable de los juicios sumarísimos que la más de las veces acabaría con el encausado colgado de un pino por aquellos mismos que echan una lagrimita cuando ven morir a la madre de Bambi.

 ¡Por Dios cuánto daño ha hecho Disney!

 

jueves, 12 de abril de 2018

El agua en España, cuestión nacional


Del tema del agua mejor hablar cuando abunda y vemos desembalsar a los grandes pantanos de España pues cuando escasea toda agua nos parece poca y la solidaridad la relegamos al cuarto trastero.

Y como el pasado mes de marzo nos ha aliviado escasees que arrastrábamos desde el pasado verano es bueno que echemos la vista a la situación general y a sus posibles soluciones.

Lo primero que hay que decir es que incluso dentro de las cuencas excedentarias, el Ebro y el Tajo hay zonas secas que merecen una atención pareja a las cuencas deficitarias del Segura y el Jucar, pero el que existan esas circunstancias no debe llevarnos a negar los trasvases porque sí.

Y ello porque el Levante español, Valencia, Murcia y Almería sufren los escases de precipitaciones que en gran parte de su territorio no superan los 300 litros al año cuando la media española está en 650 litros/año y por ello sufren un déficit estructural que hay que paliar.

Por trabajar con datos actualizados, ver embalses.net, la cuenca del Tajo alcanzaba la semana pasada reservas de agua embalsada de 7.060 hm3, un 64,11% de su capacidad que es de 11.012 hm3 mientras el Ebro embalsaba 5.710 hm3, el 74,72% del total de 7.642 hm3 que es capaz de embalsar.

Frente a ello el Júcar embalsaba 1.043 hm3, un 32,26% de la su capacidad que está en 3.337 hm3 y el Segura embalsaba 292 hm3, un 25,61% de su capacidad que es de 1.140 hm3.

Para que el análisis sea más exacto hay que decir que el trasvase Tajo Segura se nutre de dos pantanos del Tajo, los de Entrepeñas y Buendía que en igual fecha respectivamente 207 hm3 y 260 hm3 un 24,79% y un 15,86% de su capacidad que están en 835 hm3 y 1.639 hm3, es decir que a plena capacidad el de Buendía tendría más agua que el Segura al 100%.

Pues bien, hay que seguir diciendo que el trasvase que antes estaba previsto para cuando Entrepeñas y Buendía superaran los 240 hm3 hace unos pocos años se elevó a 400 hm3 como cifra límite, y llegado al día de hoy les parece poco a los castellano manchegos.

Pues bien, buena parte de los problemas que arrastramos viene de la derogación por el socialista Zapatero del Plan Hidrológico Nacional que preveía trasvasar del Ebro, ya muy cerca de su desembocadura 860 hm3 del excedente de 5.200 hm3 que cada año arroja al mar al Segura, Júcar y a Almería   en cantidades respectivas de 450 hm3, 315 hma3 y 95 hm3.

Eso que hubiera aliviado el trasvase Tajo Segura y corregido en parte el déficit anual de lluvias que sufre el Levante español no pudo llevarse a cabo por el sectarismo de un presidente socialista, Zapatero y por los egoísmos localistas de muchos políticos, de izquierda y derecha, que alientan las peores reivindicaciones catetas cuando para otras cosas se les llena la boca de la palabra solidaridad.

Alguno sostendrá que para eso están las desoladoras, permitan que objete a este planteamiento

a)       El sentido común que me impide ver la razón que justifique desalar un agua que previamente hemos arrojado al mar

b)      La huella de Co2 que genera los combustibles empleados en calentar el agua para desalarla.

Seguro que convenceré a pocos, pero al menos alguno se planteara la posibilidad de que lleve algo de razón.

martes, 3 de abril de 2018

Puigdemont y el fin de la impunidad


No hay cosa más disolvente de la confianza de los ciudadanos en la justicia que la impunidad, y más si el impune es un poderoso. Poderoso en lo económico, político o social.

Una vez que el ciudadano interioriza que hay intocables, que la justicia no es igual para todos empieza a descomponer el cuerpo social y la solidaridad que le da cohesión a través de la desobediencia a las leyes y negación de autoridad a la justicia. Eso y no otra cosa es lo que de verdad descompone a una nación, fomenta las revoluciones y atrae la anarquía.

Pues bien, parece que la Fiscalía alemana va poniendo las cosas en su sitio y los plazos para que España reciba al prófugo de la justicia, el Sr. Carlos Puigdemont se van acortando. Y esto es bueno para todos, incluso para los separatistas.

Hasta ahora comportamientos como la eliminación del español de las escuelas, el multar por rotular en español y tantos otros pasaban sin sanción a pesar de que es un derecho fundamental de todo español el conocerlo y usarlo al igual que el resto de lenguas cooficiales en aquellos territorios en las que son comunes.

Hasta ahora han pasado sin sanción vejaciones públicas a la Corona y a la bandera de España por parte de dirigentes políticos arribistas como Ada Colau y algunos otros que se hacen los valientes cuando se creen impunes. E impunes se han sentido durante años los nacionalistas vascos, catalanes, gallegos y de otras tantas tribus cuando han ido propalando toda suerte de agravios, mentiras y vejaciones a los que nos consideramos españoles y nos sentimos como en casa en cualquier rincón de nuestra nación además de comprometidos con el bien común de los españoles con independencia de donde vivan.

Pues bien, eso está bien cerca de acabar, y de acabar de la mejor manera posible, enjuiciando no a unos actores menores de esta tragedia que ha sido la intentona secesionista devenida en comedia bufa, sino yendo a su cabeza, al vértice de la escala de mando, impidiendo con la acción de la justicia que sean los “mandados” quienes de nuevo carguen con las culpas de sus dirigentes.

Y es que hubiera sido disolvente para la credibilidad de la Justicia española y la consideración social que se le debe por los ciudadanos que el Sr Carlos Puigdemont no hubiera comparecido ante los tribunales españoles o lo hubiera hecho por conductas de menos gravedad que sus obedientes vasallos.

De darse el caso, juzgarse y castigarse por supuestos de menor importancia que al resto, la sensación de la impunidad del poderoso, de aquel que escapa a la acción de la justicia y se aprovecha de las reglas trucadas a su favor, hubiera sido tan fuerte que hubiera minado fuertemente, casi irreversiblemente, la confianza de los españoles de que todos, del Rey para abajo, somos iguales ante la ley.

Por ello hoy es un día para felicitarse los ciudadanos de orden, respetuosos con la ley y el bien común. Y lo es porque nos reafirma en la convicción de la igualdad ante la ley y en la tranquilidad que nos da la convicción de que otros, el PNV pongamos por caso, se tentara mucho la ropa, antes de poner a España en una situación como a la que nos ha llevado el Sr. Puigdemont y sus mariachis.

 

 

jueves, 15 de marzo de 2018

Pedro, el candidato menguante


Pedro Sánchez ha tirado la toalla, ha renunciado a presidir algún día el Gobierno de España y se conforma con liderar una oposición de izquierdas cada día más menguante.

No cabe otra conclusión ante su consciente distanciamiento del electorado de centro, su despego de las demandas ciudadanas más sensibles y su sectarismo con sus mismos compañeros, los mismos que habrían de auparle a la presidencia del Gobierno.

De un tiempo a esta parte Pedro Sánchez parece haber entregado sin lucha la implantación del PSOE en el centro a favor de Ciudadanos sin siquiera plantear lucha para ello y escorándose hacia la extrema izquierda y el nacionalismo separatista mimetizándose en cuanto tiene ocasión con Podemos, los separatistas y aquellos que usan la lengua para dividir y separar.  

De otra manera no se entiende su tibio apoyo al Gobierno de España en la aplicación del artículo 155, el rechazo a la candidatura de Guindos para el Banco Central europeo, su oposición a la ley de Seguridad Pública, su apoyo a la derogación de la Prisión Permanente Revisable entre otras iniciativas políticas que le llevan a jalear a los extremistas de izquierdas en cuanta ocasión tienen.

Frente a estas iniciativas que lo escoran cada vez más a la izquierda y el radicalismo lo único que se le ha ocurrido para tratar de taponar la sangría de votos por el centro ha sido etiquetar a Ciudadanos como representante de la derecha extrema. Patético, e inútil intento pues aparte de desconocer la calificación que los españoles dan a Ciudadanos en las encuestas del Instituto Nacional de estadística parece hacer olvidar que fue su único apoyo en su frustrado intento de investidura y que habrá de buscar su apoyo, no solo en mantener el gobierno de Susana Díaz en Andalucía sino las alcaldías que han de salir de las próximas elecciones en 2019.

No se reduce a ello su ceguera pues si de un lado reduce su base electoral y por otro agravia a un socio necesario para cualquier alternativa de poder con su sectarismo está reduciendo la base electoral de la izquierda mientras el porcentaje de españoles que apoyan a Ciudadanos y al PP supera el 51% acabando con aquello tan manido de que España era un país de izquierdas.

Y es que es difícil articular un discurso mínimamente creíble cuando ni siquiera es capaz de gobernar y poner paz en su partido. El PSOE anda desgarrado sin que dos elecciones del líder por primarias hayan servido para restaurar la unidad del mensaje y el apoyo a su Secretario General. Fruto de esa inseguridad y falta de apoyos ha querido remediarla internamente eliminando cualquier poder orgánico que se interponga a su voluntad, fiando lo que resta a la participación de los militantes desconociendo que no será esa minoría radicalizada y cada vez más sectaria la que le aupara al Gobierno sino su sintonía con los electores.

Y para ello es preciso contar con sus representantes en Autonomías y Ayuntamientos que han acreditado su respaldo electoral en el voto de sus ciudadanos. Personas como Javier Fernández en Asturias, Susana Díaz en Andalucía, Javier Lamban en Aragón no son fácilmente prescindibles y son los intermediarios necesarios para trasladar cualquier mensaje y apoyo que genere confianza en el futuro votante. Pues Pedro Sánchez no solo los atrae, sino que aprovecha cualquier ocasión para afrentarlos como ha hecho con Felipe González, Rubalcaba, Alfonso Guerra y cuantos o le bailan el agua con lo que ha conseguido que su previsto baño de legitimidad y apoyo de su “Escuela de Buen Gobierno” se haya convertido en la plasmación de su soledad y es que Pedro Sánchez parece empeñado en hacer verdad aquello que dijo MacArthur de los viejos soldados “no desaparecen, pero se diluyen lentamente”.